La Sal azul o sal azul de Persia, es una sal de roca mineral fosilizada de forma natural desde hace más de 100 millones de años por la evaporación de los mares y lagunas que en el precámbrico que cubrían los montes Zagros y que hoy conocemos como el sur de Irán, o en la cadena montañosa Ergourz, en una mina de la provincia de Semnan, al norte del país, esta sal es extraída igual que el oro. Estas rocas de sal son de color blanco con cristales color azul zafiro y hace falta retirar una gran cantidad de rocas de sal blanca para empezar a ver dichos cristales azules. El color azul es producido por la extrema presión tectónica que ha recibido y gracias al cloruro de potasio formado en su mayoría por silvinita la cual también podemos encontrar en la sal rosa, por eso de su alto contenido en potasio, además es baja en sodio, rica en oligoelementos y otros minerales como calcio y hierro. Su formación se desarrolla a través del tiempo, algunos afirman que su formación tardó más de 250 millones años.

La sal persa está formada por cristales grandes y crujientes con un alto grado de salinidad, en torno a un 13%, tanto así que al contacto con la lengua nos provoca una sensación de picor inicialmente que desaparece de forma inmediata para dar lugar a una textura suave y sabor sutil, se disuelve con mucha facilidad en el paladar y tiene un recuerdo cítrico. Los reflejos de los cristales azules sobre los blancos la convierten en una sal con un atractivo visual único, ideal para colocar en crudo sobre carnes blancas como aves o pescados para resaltar su color, además sus múltiples usos culinarios como en ensaladas, con Foie gras o trufa, con mariscos, en carpaccios, con frutas, para potenciar su sabor y dar un toque de exotismo, así como en postres ya que mezclada con chocolate o caramelo, queda sensacional, así como también en la coctelería.

Esta sal sin duda es una de las más raras y antiguas del mundo, además, es de las más puras  ya que en su origen la contaminación es prácticamente nula, es por esto que es reconocida como una de las sales más limpias, su exótico color azul, sus diversas propiedades culinarias y debido a su explotación limitada a poco más de 100 toneladas al año para todo el mundo la convierten en una sal exclusiva y una de las más apreciadas del planeta. También podrás encontrarla en el mercado en distintos formatos de grosor que van desde 0,7 mm hasta trozos con 5 cm y con los nombres de sal índigo, sal persa o sal de zafiro.