13 ideas para tu bucket listEl Bucket List para quien no lo sepa, no es otra cosa que una lista de objetivos o deseos personales por cumplir en un periodo de tiempo determinado o antes de morir. Esta lista puede estar llena de viajes, metas, cosas por hacer o un listado de diversas tareas que nos gustaría cumplir, esta lista claro está que cambiará según los deseos de cada persona, por ejemplo, habrá quien desee viajar a África, donar dinero a una ONG, bucear en el mar rojo, volar en globo… en fin, hay gente para todo, no?

Pero ¿Qué pasa si revisamos la Bucket List de un Foodie? Seguro que encontraremos una serie de experiencias culinarias y platos por probar, pero, si esto lo llevamos a otro nivel, un Bucket List ambicioso, como Odín manda, sería el listado de todos esos platos que desearíamos o debemos probar, pero, en su lugar de origen o ahí donde mejor se preparen, a continuación te dejamos unas recomendaciones que no tienen pierde, experiencias vividas en carne propia con platos o recetas originales probadas en su lugar de nacimiento, si eres un Foodie, gourmet o gurmand seguro que los tendrás que añadir a tú Bucket List, anda, que te dejamos que nos copies!

Barbacoa en Carolina del Norte

Las barbacoas son parte de la historia culinaria de los Estados Unidos y gran importancia de esta historia pasa por Carolina del Norte donde cuentan con varios tipos de preparación de barbacoas como la pit style dónde tubérculos y carnes se entierran para cocinarlas, el estilo Lexington, carnes con salsa barbacoa menos dulce y más especiada que la salsa que se acostumbra a usar en Texas, estilo oriental hecha con todo tipo de cortes de cerdo y podremos ver como se asa un cerdo entero sobre las brasas y se unta de salsa con fregona ya que cualquier brocha es pequeña para semejante bicho, además de otros estilos. No tienes que comer todas, solo elije una.

Trufas en el Piamonte

Sin duda la menos económica de toda la lista, pero quizás la que menos importa donde la hagas, quiero decir, no necesariamente comerlas en una región Piamontesa o ya si quiera de Italia, tal es el plaer que me causan la trufas y más si son del Paimonte que me da igual donde las onsuma, lo importante es tener la oportunidad de hacerlo. Ahora bien, si te estás preguntando ¿Cuál es la mejor manera de comelas? yo te voy a ahorrar el gasto de energía, no importa lo que se te ocurra, ya te lo digo yo, la mejor manera de disfrutar de semejante manjar es con unos huevos de gallinas criadas en libertad, fritos claro está, pero ¿Por qué tengo el atrevimiento de ser tan tajante? agárrate que ahí voy, la primera razón es porque han sido la manera más sublime como las he probado, si quieres un segundo motivo, ya que te rascaste el bolsillo con las trufas, poco más te quedará para comprar otra cosa y por último y no menos importante, porque este es mi blog y yo hice este artículo, por ende pongo lo que quiero y como más me gusta, ¿No te parece?

Balik Ekmek en Turquía

El Balik Ekmek es un bocadillo de pescado (caballa fileteada) que podrás disfrutar en coloridas barcas-restaurantes ancladas a orillas del Bósforo en la maravillosa y culinaria Estambul. Finas rodajas de tomate, hojas crujientes de lechuga picada, aceite de oliva, una pizca de sal y a veces con cebolla en juliana para disfrutar de la simplicidad entre pan y pan con maravillosas vistas de un río que tiene a Europa a un lado y Asia en la otra orilla.

Pastrami Sandwich en New York

Cientos de Deli´s o bares ofrecen diversos platos y sándwich en la cosmopolita Manhattan, cierto es que con tanta oferta uno no sabría ¿Por qué? decantarse, pero entre los grandiosos embutidos de estilo polaco que venden en sus famosos food truck, sus tradicionales pizzas de masa extra fina, gloriosas hamburguesas que encontraremos por doquier, ojo, no todas son buenas, pero conociendo un poco la ciudad podremos encontrar varios lugares dónde disfrutarlas, o elegir comida de cualquier parte del mundo, yo me quedo con un gigantesco y sabroso Pastrami sándwich con varios lugares emblemáticos donde comerlos.

Tacos en México

Estando en México es imposible no arrimarte unos tacos, pero no me refiero a ir a un restaurante (que también) para comerlos sentado en una mesa, más bien quiero decir para comerlos en la calle, en ese puestito, carrito, o rincón en el que la señora de turno te sirva ese amasijo de carne, queso y vaya Usted a saber que más llevan y muchas ganas de no querer investigar que llevan más allá de los ingredientes de reglamento para formar unos tacos. La explosión de sabores en tu boca es tal, que probablemente otra cosa se le pueda comparar, no sin antes abrocharte el cinturón, hacerte el macho y pedirle a semejante discípula de los dioses culinarios que te alcance su salsa más picante, esa, echa por sus propias manos con una receta milenaria que va de generación en generación y forjada en los mismísimos fuegos del infierno, ya si tu grado de masoquismo es extremo como el mío y tienes la suficiente cara de retar a la propietaria exponiendo una apuesta, que si eres capaz de comerte un taco con su salsa más picosa y que te la sirva ella a discreción, tú te la comes sin chistar y como consecuencia no pagas lo comido, vas a saber lo que es una montaña rusa gastronómica como experiencia y si te lo preguntas, la respuesta es sí, lo conseguí! Esto es gastronomía y de la buena de a de vera señores.

Queso en las playas de Brasil

Sí, leíste bien, en las playas de Salvador de Bahía existen unos vendedores ambulantes que van por las playas con unos pequeños asadores, unas mini parrillas que guardan brasas ardientes y donde se “dora” un trozo de queso de vaca pasteurizada típico del Nordeste de Brasil conocido como queijo Coalho, este queso se corta a modo de “barras” rectangulares con un palillo a modo de brocheta que atraviesa el queso de abajo arriba, que una vez pasado por las brasas y con un dorado mejor que el tuyo puesto al sol todo el día, hacen que cada bocado de ese quejinho sea un bocado incomparable, además de lo sórdido de la mezcla, me refiero a comerse un queso dorado a la parrilla en plena playa, dime si no suena cuanto menos curioso.

Embutidos en Italia

Sea para disfrutarlos a la hora del aperitivo, merienda-cena o en el desayuno como es en este caso puntual, dónde en una larga visita por sus principales ciudades recorriendo la “bota” de norte a sur y viceversa, la opción que tienes de poder entrar a cualquiera de los pequeños negocios de barrio como una panadería-charcutería donde el tendero, normalmente es el dueño, le pides una selección de los embutidos y quesos que tengan en su mostrador y que amablemente te los pondrán entre una gran flauta de pan para que luego puedas disfrutar de sublime bocado de sus innumerables salumi recién cortados. No te pierdas el de salami boloñés con encurtidos caseros de la nonna, mozzarella di búfala di Campana DOP y hojas de rúcula, tremendo bocado, más grande incluso que el propio Vesubio.

De Tapas por Donosti

San Sebastián es una ciudad en donde se respira gastronomía, por su centro histórico fluye esa tradición tan gastronómica como es la de recorrer sus calle cual picaflor, picando bocados de bar en bar, esta ciudad es una cita ineludible para cualquier amante de la gastronomía, dónde podemos disfrutar de su inagotable oferta de tapas o pintxos como se les denomina aquí y donde el deporte nacional es “ir de pintxos”. Desde los más clásicos o modestos bocados, pasando por los contemporáneos y cuasi tradicionales, todos estos se mezclan con la comida en miniatura más elaborada y rebuscada capaz de obnubilar al más exigente de los paladares gourmet. Una experiencia que no debe faltar en tu lista para disfrutar de su legendaria creatividad culinaria, todo esto en un entorno incomparable que te hacen sentir especial sin duda alguna.

Ceviche en Perú

Podrás disfrutarlo en todo el litoral peruano, pero 2 estilos sobresalen por encima del resto, el que hacen en la Capital, Lima, o cualquier ceviche del que puedas echar mano en cualquiera de sus playas del norte del país. Un plato que es toda una experiencia y sin duda no te dejará indiferente, con la frescura de ser preparado frente a tus ojos con el pescado que sacan del mar en el mismo momento en que este fue pescado, más fresco imposible, con la milenaria tradición culinaria de un país que parece estar en boga con su gastronomía plasmada en su plato bandera por excelencia. Frescor, notas cítricas, toques picantes se distribuyen delicadamente por tu paladar para que de una manera casi pornográfica te lleven al clímax gustativo y disfrutes de una de esas maravillas que nunca olvidaremos.

Desayuno en Francia

En un viaje inolvidable a la fantástica Burdeos, por la mañana encontré una boulangerie que estaba horneando unos cruasán artesanales que despedían un aroma a gloria que se podían oler a kilómetros de distancia, como era la hora del desayuno y estos estaban recién salidos del horno, ¿Cómo poder resistirse a semejante maravilla? Así que sin luchar conmigo mismo, no encontré ninguna razón para hacerlo, me dispuse a comprar unos cuantos, al salir de la panadería con mi tesoro en una delicada bolsa de papel, me encuentro con el negocio colindante era una pequeña bodega que expendía de vinos de la región a granel, no lo dudé un segundo y me hice con una botella para rellenar de un Sauternes, que si bien es cierto no era Chateau D´Yquem y dada la hora y necesidades alimentarias, maridé dichas glorias para componer un desayuno de ensueño, sí, como lo lees, desayuné cruasán recién horneados con Sauternes, un vino blanco dulce de calidad mundial inconfundible que hicieron de mi rotura de ayuno una experiencia inolvidable y altamente recomendable, por eso queda escrita a fuego en mi bucket list.

Asado en Argentina

Porque en Argentina comer carne no es alimentarse, aquí, preparar un asado es más que una costumbre, más que una religión, es una forma de vida. Toda una serie de rituales intervienen en una de las experiencias gastronómicas más grandes que un foodie pueda probar. Chichulines, mollejas, entraña, morcilla, bife ancho o angosto, asado de tira, colita de cuadril… o un simple pero no por eso es menos Choripan, no hay asado si no podemos comer un choripán, todo esto bañados con un vibrante chimichurri o una fresca salsa criolla además de vino tinto de la tierra a borbotones te darán un ticket directo y sin escalas al cielo del placer culinario, sin duda, esta experiencia no puede faltar en tu bucket list.

Pastéis de Belém en Portugal

Y porque a nadie le amarga un dulce, debes de ir a la mismísima Casa de pastéis de Belém ubicada en Lisboa que viene ofreciendo estas delicias desde 1837 ininterrumpidamente. Estos pequeños pastelitos con base de hojaldre los encuentras de nata o crema siendo estos los tradicionales guardan su receta original como si de un tesoro se tratase en la que es conocida como la oficina do segredo (taller del secreto) y se dice que solo 3 personas en el mundo saben los secretos para hacer estas maravillas. En esta pastelería podrás encontrar largas colas antes que si quiera abra sus puertas al público, la gente se apelotona para comprar y llevar a casa estas delicias, se dice que solo en esta pastelería se elaboran más de 20,000 pasteles al día en un día normal y llega a elaborar más de 50,000 en días de gran demanda. ¿Te los vas a perder?

De vinos por Saint Émilion

Y porque no todo va a ser comida, tenemos nuestra opción de bebida con un viaje por unos de los parajes más bucólicos y representativos del mundo vitivinícola. Caminar por sus estrechas y empedradas calles, degustar de sus diversos y emblemáticos  vinos por copas en su gran oferta de bares o tiendas con las que podemos toparnos, beber estos vinos por copas nos da la posibilidad de disfrutar de vinos que quizás no  podríamos acceder a poder comprar una botella, Saint Émilion está considerada Patrimonio de la Humanidad, así que podrás disfrutar no solo de un entorno único, sino de una gastronomía y unos vinos particularmente especiales.

Saint Emilion