La Cúrcuma o como se le conoce a su especie Curcuma Longa, en una planta herbácea perenne que tiene su origen al sudoeste de la India. Tiene muchos usos como colorante, no solo en la cocina, sino también en el ámbito textil, telas, lanas o pieles, es usado para dar color a pinturas, lacas, barnices, tintes o ceras de uso industrial así como también para tintar papeles, en maquillaje, etcétera. El extracto de esta planta es la cúrcuma, la que conocemos en la cocina que es lo que nos interesa, la cúrcuma lleva más de 4000 años en la cocina y son 3 las versiones que podemos encontrar en la gastronomía hoy en día, se usa el extracto refinado de la raíz de la planta, similar a un jengibre (ya que son familia) pequeño de color naranja y es llamada curcumina, su principio activo, conocida también como el número E-100 usado como colorante alimenticio, no solo se vende como colorante amarillo de manera individual, es decir, como colorante propiamente dicho, si no que también se usa como colorante de muchas comidas que se venden ya preparadas, en embutidos, salsas, mantequillas o margarinas, quesos, tartas, golosinas… casi todo lo que lleve o tenga color amarillo es casi seguro que contenga este Número E. Una segunda versión de este ingrediente es su raíz, claro está que en esta forma se consume mayormente en los lugares donde se produce y para su uso culinario de ralla para añadirlo a los arroces, guisos, salsas… Una tercera y más común versión es encontrarla en polvo que no es nada menos el extracto de la planta deshidratado y hecho polvo, es uno de los ingredientes de los curry “especia” muy usado en la cocina India, la cúrcuma también es conocida como el azafrán de los pobres, no tendré comentar ¿Por qué? ¿verdad? También podemos encontrarlo en la gastronomía latina, por ejemplo, en Colombia se le conoce como azafrán de raíz aunque no tengan nada que ver, en cuba se le conoce como yuquilla por la forma de su raíz similar a de una yuca pero en miniatura, en otros países latinos como en Puerto Rico, Perú o Bolivia es llamado palillo y con otros nombres como turmérico, guisador, jengibrillo, palillo cholón, azafrán cimarrón, polluelo, azafrán de la India, cúrcuma de la India… y si te sirve de algo, en inglés se le dice turmeric.

Esta especia tiene infinidad de usos gastronómicos que van desde el uso en ensaladas, sopas, cremas, salsas, pescados, aves, carnes, pastas, arroces, batidos, guisos, repostería, infusiones o lo que se te ocurra, es rica en hierro y manganeso, contiene vitamina C y vitamina B6 y es altamente recomendada el introducirla en nuestra dieta diaria ya que está reconocida como una planta súper alimento a la altura de la espirulina, la moringa, la maca, la estevia, la chlorella, el açaí entre otros.

Existen muchos estudios clínicos, muchos de ellos en curso, que hablan de las grandes propiedades de esta planta y sus diversos usos para ayudar a combatir ciertas enfermedades, lo que si está claro es su poder desintoxicante, anti fúngico y anti bacteriano. Se dice que ayuda a mejorar el estado de ánimo de las personas por lo cual es también usado en los tratamientos contra la depresión. En muchas culturas es usada por sus cualidades carminativas, es decir, evita las flatulencias, así como para aliviar los problemas digestivos ya que estimula las secreciones que ayudan a nuestra digestión. Se usa para tratamientos de artritis, prevención del Alzheimer, trastornos hepáticos, reducir problemas cardíacos o para la regulación del colesterol, en problemas de la piel, incluso en diversos tipos de cáncer como el de colon, piel, mama o duodeno, no por nada podrás encontrarla en cápsulas en farmacias.