Esta receta es un “gol” asegurado, no lo digo solo por los ingredientes que tiene que normalmente son económicos allá donde vayas, son pocos y le gustan a la gran mayoría de los mortales. Tampoco te lo digo porque sea una receta tradicional, de esas reconfortantes, de las que te calientan el cuerpo y alegran el alma nada más olerla.
El pollo queda tierno y jugoso, chorreando su salsa sobre el cuenco de un arroz de grano corto, típico japonés, cocido al vapor, graneado y esponjoso, pero espera, esto no acaba aquí, todo estará “abrigado” con una “manta” de huevo cocido al punto para que en cada bocado se amalgamen todos estos ingredientes y termines con un punto “crispy” de la cebolleta que va por encima, no se puede pedir más amigo, no seas avaricioso.
Debes saber que este plato pertenece a la familia washoku, también llamado washoyu, o sea, todo lo contrario a los Yoshoku, quiero decir que, lo que es washoku, se refiere a lo tradicional, pero, que tiene origen en Japón, en este caso, a la cocina tradicional japonesa. Estas recetas por lo general son con arroz como base, pescados, maricos, aves y verduras, en pocas ocasiones se usa carne roja, y estos son sazonados con salsa de soja, miso, mirín o dashi. Como verás, cumple con todos los cánones de un plato washoku.
Lo dicho, este es el Oyakodon, un increíble bol de arroz, huevo y pollo, un plato tradicional y reconfortante de la cocina japonesa con pocos ingredientes y verdaderamente sabroso, que, en cuanto lo hueles, te entra un calor por el cuerpo y una alegría que no te puedes contener. Este plato mezcla sabor, terneza… y un poquito de crueldad poética.
Es un plato que pertenece a la familia de los “Donburi”; Es decir, es un cuenco (don) de arroz japonés (gohan), como el gyudon, Katsudon, Torikatsu, unadon, tendon… Claro, son donburi siempre que vayan en cuenco y se sirva como base el arroz.
Su nombre, quiere decir algo así como padre, hijo y bol de arroz, o sea, “padre e hijo sobre arroz”, refiriéndose al pollo y al huevo como padre e hijo, esto ya suena a novela de Murakami con hambre.
Todo esto va cocinado con en una salsita dulce-salada, como si fueran felices sin saber que están en la misma sartén. Un reencuentro familiar en versión gastronómica, y sin posibilidad de final feliz, pura poesía.
Este bol existencial nació en el siglo XIX, en Tokio, cuando a alguien se le ocurrió que la proteína animal en familia sabía mejor. Desde entonces, ha sido el plato estrella para estudiantes en apuros, oficinistas con resaca emocional y cualquier ser humano con hambre y poco tiempo.
Digamos que es el pan “con lo primero que encuentres” de Occidente. Es rápido de hacer, barato y acogedor… como un abrazo con cuchillo y tenedor (bueno, palillos). Y sí, si lo piensas mucho es raro. Pero si lo pruebas, te lo comes todo y pides más. Porque el Oyakodon no se juzga. Se respeta.
Es cierto que el nombre no genera tanto revuelo, pero a muchos extranjeros les resulta divertido, raro o hasta perturbador. ¡Eso le da conversación al plato! El plato se sirvió por primera vez en Tamahide, un restaurante de Tokio fundado en 1760, y lo incluyeron en su carta en 1891. ¡Y aún lo sirven hoy! Su origen real se dio en un restaurante.
¿Qué necesitas?:
- Pollo preferentemente contramuslos, pero puedes usar pechugas, siempre deshuesadas y sin piel.
- Cebolla blanca, no debe ser muy grande y debe estar cortada en pluma, ya sabes, esto no es un grosor, se hace cortando la cebolla al sentido contrario en el que haces el corte juliana.
- Arroz blanco cocido, de grano corto estilo japonés. Si no tienes, usa el que tengas, es arroz cocido, tampoco te vuelvas loco, es para acompañar lo principal.
- Huevos se suele usar uno por persona, deben ser frescos y de buen tamaño.
- Cebollino o usa cebolleta parte verde picada. Un cortes segado la hará más atractiva. Aportará color y textura. Yo no tenía cebolleta, así que use cebollino.
- Ajo para dos personas con un diente será suficiente.
- Shoyu es la salsa de soja japonesa, si no la tienes, usa salsa de soja china ligera.
- Mirin o en su defecto podrás usar sake, vinagre de arroz con una pizca de azúcar o vino blanco seco tipo Jerez.
- Azúcar blanco, es para equilibrar los sabores.
- Aceite vegetal el que prefieras, pero debe ser de sabor neutro.
- Caldo dashi en defecto usa agua o caldo de pollo con unas gotas de salsa de soja.
- Shichimi togarashi para terminar el plato por todo lo alto, es opcional, pero recomendable.
Existe una versión “vegetariana” irónica, esta se llama Tanindon, que significa “bol de arroz de extraños”. Lleva carne (como cerdo o ternera) con huevo, pero no son de la misma especie, o sea, no hay vínculo familiar. El nombre es casi una broma.
Está considerada como comida rápida, pero tradicional, así es en Japón, muchos lo consideran fast food casero. Se hace en menos de 15 minutos, y es típico en casas y comedores laborales.
Es un plato súper nutritivo y equilibrado. Tiene proteínas (pollo y huevo), carbohidratos (arroz), y si le agregas cebolla verde o espinaca, ya tienes el combo casi perfecto. Vamos a hacerlo y será una de tus nuevas propuestas para esos días de resaca que no tienes ganas de cocinar, pero si comer bien, abundante y equilibrado, todo son ventajas.
RECETA Nº 564 – OYAKODON
- Raciones: 2 personas
- Dificultad: Fácil
- Preparación: 10 minutos
- Tiempo de cocción: 15 minutos
- Coste: Bajo
- Tipo: Aves
- Familia: Pollo
- Sub Familia: Contramuslos
- Cocción: Sartén
INGREDIENTES
- 2-3 contramuslos de pollo deshuesados, sin piel y cortados en cubos de bocado
- 1 cebolla pequeña cortada tipo pluma
- 400 gr Arroz de grano corto cocido
- 3 huevos frescos talla “L”
- 2 cs cebollino picado o 2 tallos de cebolleta verde picada parte verde
- 2 dientes de ajo picado finamente
- 2 cs shoyu o salsa de soja ligera
- 2 cs mirin
- 1 cc azúcar
- 2 cs aceite vegetal
- 220 caldo dashi o agua
- Shichimi togarashi opcional
- sal fina
PREPARACIÓN
1. En una sartén a fuego medio con el aceite ya caliente, vamos a sofreír el pollo previamente rociado con la sal, cuando empiece a tomar color dorado, añadimos la cebolla hasta que transparente y seguidamente añadimos el ajo picado. El pollo solo debe dorarse, no cocinarse.
2. Mientras, en un bol mezclamos bien la salsa de soja, sake o mirin, caldo dashi o agua y azúcar, el azúcar debe estar completamente disuelta y ya podremos añadirlo al pollo cuando este ya esté dorado.
3. Batimos los huevos ligeramente y añadimos tres partes de los huevos sobre el pollo asegurándonos que esté esparcidos por toda la sartén. Añadimos el cebollino picada, tapamos y cocinamos hasta que los huevos estén cocidos hasta un 90%, añadimos el resto de los huevos y cocinamos 30 segundos. No sobre cocines los huevos.
4. Servimos encima de bols individuales de arroz caliente y rociamos por encima más cebolleta verde picada y el shichimi togarashi si gustas.
NOTAS
Para terminar el plato hemos usado la cebolleta, ajetes, verdeo o como sea que la llames ahí donde vivas, además, un par de golpes de shichimi togarashi que le va muy bien y es habitual echarle, así como también podrías terminarlo con mitsuba, digamos que es un “perejil” japonés, es aromática, pero tiene un punto muy marcado como de apio, también hay quienes rematan el plato con pimienta shansho. Mucha gente hace el oyakodon añadiendo dashi, puedes usarlo si quieres al momento de agregar la salsa al pollo.
hay quienes rematan el plato coronándolo con una yema de huevo cruda por encima extra y así tienen más cremosidad con la mezcla del arroz y el pollo.
Cabe resaltar que hay dos corrientes para hacer este plato, los hay quienes empiezan añadiendo la salsa y luego cuecen el pollo, la cebolla y el huevo, todo cocido en el líquido, y los hay quienes primero preferimos dorar el pollo y la cebolla primero y luego procedemos con la salsa y demás.
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